Silencios contados a media voz. Sonrisas
quietas en labios mudos. La historia de una vida y de las vidas que acompañaron
a ésta. La historia de mis gentes, de nuestras gentes, de una guerra entre
hermanos. Historias de la historia trazadas con una pluma ágil, costumbrista,
tan experimentada y precisa como lo es la de los mejores narradores
contemporáneos. Todo eso y más es, Las palabras del viento, de María Narro. Una
obra que, sin lugar a dudas, se merece un puesto destacado en nuestra narrativa
contemporánea. Una historia que te arrancará sonrisas, lágrimas y admiración,
como suele hacerlo un trabajo preciso y lleno de magia”
Antonia J
Corrales. Escritora y Correctora
-------------
Fue un amago de Guernica, lo has hecho de maravilla. Con esa sensibilidad
que roza el dolor sin perder la sonrisa. Sigüenza se merece un sitio en la
historia que le corresponde.
Y tú la has colocado donde se
merece...
Almudena (Madrid)

La novela...

La novela...
(cada capítulo lleva nombre de mujer)

9 may. 2012

IMPRESIONANTE

El gran acierto de la novela es la creación de un mundo, un mundo subsistente y de tal densidad que llega a tener autonomía y da la impresión que ya no es la autora quien dirige la acción sino que son los personajes los que la determinan siguiendo su lógica particular.
Su autenticidad hace que lleven un camino inevitable, del que no los puede remover el capricho del autor. Las relaciones con el curso de la historia (en este caso la guerra civil) es la de exposición de unos hechos particulares que explican una situación general. Esa técnica es la que resulta eficaz. Luego, esa cronología de presentar tres cortes simultáneos está muy lograda.
Con recursos claves como la sorpresa y el humor que la convierten en una verdadera delicia.

Otro acierto es el protagonismo que tienen las mujeres, todas ellas elementos de enorme personalidad y fuerza motriz (aquí sí hay una contaminación, una correspondencia, entre la autora y sus personajes).
Tengo la impresión de que María tiene una gran sabiduría, muchas lecturas a sus espaldas, una gran sensibilidad, y una planificación inteligente de las situaciones. Es familiar de Lorca, Hernández, Goethe, Nietzsche...
Creo que las líneas de fuerza de la novela son el amor, el humor, la muerte... y esos giros inesperados que la convierten en toda una Sorpresa.

En una palabra IM-PRE-SIO-NAN-TE.

Alejandro Nieto